Joan Miró: Personaje frente al sol

Joan Miró se instaló en 1956 en su taller de Mallorca. Su amigo Jose Luís Sert le había construido un nuevo espacio creativo con aquellas líneas racionalistas que tanto le gustaban. Allí pudo continuar su búsqueda de la simplicidad. La poesía de la pintura que hacía a través de su propio lenguaje, el de los símbolos.

Personaje frente al sol, de 1968, es un ejemplo de la gestualidad controlada que caracteriza las obras de Miró de esa época y que se expone en la Fundación Miró de Barcelona.

En esta obra, Joan Miró utiliza como base el color blanco. Un blanco que sirve de soporte al resto de colores. No hay ninguna zona en la que el blanco no esté acompañado por alguna nota cromática, o por algún signo. Miró no necesita pintar todo el cuadro. Necesita que queden espacios en blanco. Así el subconsciente del espectador ya los irá completando.

La incorporación del resto de los colores ayuda a delimitar claramente las divisiones y las zonas libres. A pesar del carácter espontáneo de la obra, Miró siempre la consideraba como un todo. Por eso, la supresión de un solo elemento provocaría el desequilibrio de todo el conjunto. Todas las pinceladas estan controladas para conseguir ese equilibrio.

El personaje es el triangulo delimitado por líneas negras. Miró hace cada línea de un solo trazo y sin preocuparse demasiado de los límites. Son lineas que definen el contorno y que gotean. El hecho de que la figura sea un triángulo nos ayuda a posicionarla. Sin una línea de horizonte que nos posicione en el espacio, si la figura no tuviese esa forma triangular, tendríamos la sensación de que está flotando en el espacio.

El 1944 Miró había viajado a los Estados Unidos. Allí conoció la obra de Jackson Pollock y de Arshile Gorky. Los goteos de Miró, a diferencia de los que hacía Pollock, son goteos controlados y caen tal y como el artista quiere que caigan. Nada queda en manos del azar.

Miró afirmaba que en la obra de Pollock había encontrado la libertad que buscaba. Con su ejemplo había entendido que podía ir mucho más allá de sus límites. «De alguna forma, la pintura mural norteamericana me liberó«.

Joan Miró nació en Barcelona y la ciudad estuvo siempre muy presente en su obra y en su vida. Estamos preparando una nueva visita basándonos en algunos de los espacios de Barcelona que nos muestran obras de Miró, o momentos importantes de su vida. Esperamos tenerla preparada muy pronto. Mientras tanto, te invitamos a seguir navegando por nuestro blog y a seguir #viajandodesdeelsofa.

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