La matanza de los Abencerrajes

La matanza de los Abencerrajes es una de las obras de Mariano Fortuny que se pueden ver en la colección de arte moderno del MNAC. Este artista, que pintó la Batalla de Tetuán, la obra de mayores dimensiones expuesta en el museo, es famoso sobre todo por el detallista de sus pinturas.

Según la leyenda, el rey Abu Naser Saad, preocupado porque el poder de los Abencerrajes crecía con el apoyo del pueblo, los mandó llamar y los hizo pasar al Patio de los Leones de la Alhambra de Granada, donde esperaron a ser recibidos. Poco después, los esclavos de Saad los ataron de pies y manos y les llenaron la boca de pañuelos. Después de injuriarlos y torturarlos, fueron ejecutados. La sangre manchó todo el salón, las paredes y el techo. Desde entonces esa estancia es conocida como el Salón de los Abencerrajes.

A la búsqueda de la luz del sur

En 1872, Mariano Fortuny, uno de los pintores más internacionales nacidos en Cataluña, viajó a Granada. Allí vivió durante dos años. Quedó seducido por la luz de Andalucía, una luz que desde su anterior estancia en Marruecos había estado muy presente en sus obras. Esta luz es la que los impresionistas franceses descubrieron y estudiaron. La luz que ellos buscaban en el sur de Francia y que los artistas del sur tuvieron que buscar, viajando más al sur todavía.

En Marruecos, Fortuny se liberó de los convencionalismos y academicismos que apostaban por una pintura con colores más oscuros. Se sintió atraído por la cultura oriental hasta el punto que llegó a aprender el árabe. Desarrolló también una pintura periodística que explicaba el ambiente, la forma de vivir, las ropas. Una pintura en la que sobre todo impresiona el detallismo en la decoración de las estancias y la variedad de colores y tonalidades.

Pero a pesar de todo, inacabada

Fortuny consiguió el permiso para pintar directamente el Salón de los Abencerrajes de la Alhambra de Granada. Esto le permitió realizar diversos estudios preparatorios tanto de los personajes como de la arquitectura.

La matanza de los Abencerrajes, que quedó inacabada, presenta una perspectiva un tanto forzada que es la que permite conseguir una amplia visión de todo el drama. Es una puesta en escena donde todos los detalles están cuidados al máximo. Mientras que los muertos se extienden por el suelo de la estancia, el ejecutor, apoyado en la pared mira al resto de los nobles que se arrodillan a la entrada de la sala.

Puedes admirar esta obra y otras como La Batalla de Tetuan o La Vicaría en las salas de arte moderno del Museo Nacional de Arte de Catalunya (MNAC). Mientras llega el momento en que puedas venir a Barcelona y visitarlo en persona, te dejamos un enlace al Catálogo del museo para que veas estas y otras obras del mismo periodo presentes en la colección.

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