Llegar al inicio del Camino de Santiago: Etapa 0

Nuestro Camino de Santiago empezó en casa. Es allí donde empiezan todos los caminos. Lo normal es pensar que el lugar para empezar es aquél que indican las guías turísticas, pero en realidad, esos puntos de inicio «oficiales» no son más que una parada, un punto de encuentro, un punto de continuación. Es lo mismo que sucede al final. El final del Camino no es un lugar geográfico. Al final del camino llegaremos, todos, un día. Pero cada uno llegará a final del camino en un lugar diferente.

Empezamos

Nosotros, como decía, empezamos el Camino de Santiago en casa. De buena mañana y acompañados por la yaya, que nos llevó a la estación. Todo apunto, mochilas, almuerzo, botas, chanclas, móvil y cargador (im-pres-cin-di-bles) y aquella cosita en el estómago. Aquella cosita que te hace sentir que estas a punto de empezar algo nuevo, diferente.

La primera parte del viaje nos lleva a Sants. Justo antes de entrar en la estación, Marta (10 años) se deshace de una parte de aquella cosita del estómago. En su caso, la incertidumbre por lo desconocido ganó la batalla a la emoción, pero una vez consiguió deshacerse de esa incertidumbre, se relajó y ahora si, estábamos los 4 a punto para lo que hiciera falta.

Hay varios trenes al día que unen Barcelona con Pamplona. Nosotros tomamos el de las 7’30 de la mañana. En nuestro caso fueron unas 5 horas y media de viaje, aunque parece que con la incorporación de algunos trenes AVANT en esa línea, los tiempos se han reducido un poco. Nadie más llevaba mochila. El tren iba mucho más lejos: Vitoria, Miranda, Burgos, Leon, Astorga, Vigo. Si no hubiésemos bajado en Pamplona habríamos llegado a Santiago con unas cuantas horas más de viaje. Pero seguro que de una forma muy distinta.

Pamplona. Y ahora, ¿qué?

Inicio del camino de Santiago
Estación de Renfe en Pamplona

La estación de Renfe de Pamplona está algo alejada del centro. Unos 25 minutos caminando la separan de la estación de autobuses, que es el lugar de donde salen los autobuses que van a Roncesvalles.

Hicimos este primer trayecto en taxi. Fueron solo 10 minutos, pero fueron suficientes para empezar a cambiar el chip. La taxista ya no puso cara de extrañeza al ver nuestras mochilas, y comenzó a hablarnos del Camino con toda normalidad.  «¿Y tu también, maja?», le dijo a Marta. «¡Qué valiente!». Aunque en realidad no se si eso le subió la autoestima o la acojonó un poquito más, pobre. Pero vamos, que ya estábamos en marcha.

De la estación de autobuses de Pamplona salen los autobuses que suben a Roncesvalles. Solo hay 1 autobús al día. En temporada de invierno (y hasta el 30 de junio se considera esa temporada), el autobus sale a las 3 de la tarde. En julio y agosto la salida es por la mañana. Os dejamos aqui el enlace de la empresa que gestiona esa línea, Autocares Artieda.  Como no se pueden comprar los billetes por internet, lo primero que hicimos fue ir a comprarlos a la taquilla y luego nos fuimos a comer. Justo delante de la estación nos sentamos en un bar a comer nuestro primer menú de peregrinos.

El último tramo del día

Inicio del camino de Santiago
Caminando bajo el sol de la tarde

A las 3 en punto, con las mochilas en el portaequipajes y con otras 15 o 20 personas más a bordo, el autocar empezó a enfilar los 50 kilómetros que separan Pamplona de Roncesvalles. Nada, una hora y poco más de subida. Tardaríamos 2 días en hacerlos, de bajada, y a pie.

Durante el trayecto vimos a algunos peregrinos en dirección contraria, caminando por el arcén de la carretera. «Uf!! caminar a estas horas y con este calor», pensaba yo. «Nosotros no lo haremos así. Nosotros caminaremos hasta eso de la 1, y luego, a comer, a descansar, y a pasear».

¡Santa Inocencia!!

 

 

 

 

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