Cuenta atrás en la Sagrada Familia

Si hay un monumento realmente emblemático en Barcelona, ese es la Sagrada Familia. Más de 4 millones de visitantes quedan maravillados cada año al visitar su interior, y otros tantos se sorprenden tan solo contemplando sus fachadas.

Más de 130 años creciendo

Desde 1882, cuando las obras comenzaron, hasta el día de hoy, millones de personas se han quedado alucinadas con el proyecto de un genio, Antonio Gaudí. Cuando le encargaron la continuación de la Sagrada Familia tenía 31 años y  trabajó en ese proyecto prácticamente hasta el día de su muerte, a los 74. Durante esos 43 años diseñó todos y cada uno de los detalles que consideraba que tenían que definir esta gran iglesia en la que la obra de Dios, la naturaleza, está presente en todos los rincones.

Sagrada Familia Fachada del Nacimiento

Una iglesia simbólica…

La intención de Gaudí seguramente fue la de ensalzar la gloria de Dios y para ello no dudó en reflejar en la basílica todos aquellos elementos y personajes que deben ayudar a la humanidad a llegar al cielo. Esa era la motivación de quienes le pidieron construir un templo expiatorio.

Así, además de las 2 fachadas laterales dedicadas al nacimiento de Jesús y a su pasión y muerte, el conjunto de 18 torres viene a dar relieve a los personajes que le rodearon durante su vida: los 12 apóstoles, los 4 evangelistas (aunque algunos de ellos no fueran contemporáneos) y la Virgen María.

… pero del revés

Pero sin duda, una de las cosas más sorprendentes al entrar en el interior de la Basílica, es que nada es como lo hubieses imaginado. Porque viendo la cantidad de detalles presentes en el exterior, sobre todo en la fachada del Nacimiento, es difícil imaginar que en el interior, lo «único» que hay es arquitectura. Pero ese «único» es casi el todo. Porque esa arquitectura, orgánica, inspirada en los árboles, con materiales de diferentes colores, con formas cóncavas y convexas, con vidrieras que reproducen los colores de la naturaleza, los del principio del día, los del  ocaso, los de la primavera, los del verano; todos esos elementos, conforman un lugar armonioso, más sagrado que religioso, un lugar que nos obliga a sentir alguna cosa.

Y eso es lo que Gaudí quería, que nadie se sintiese indiferente entrando en la iglesia.

Y sin duda, lo consiguió

Cuenta atrás en Sagrada FamiliaDespués de más de 20 años dedicándonos a explicar la Sagrada Familia, la sensación de entrar en un lugar especial se sigue repitiendo cada día. Tanto si la visitamos por la mañana, por la tarde, o a medio día; en verano o primavera. Tanto si acompañamos a un grupo de escolares,  a peregrinos católicos,  a turistas ateos, o a ingenieros o arquitectos, todos se quedan con la misma cara al tener la primera visión del interior, y todos quedan sorprendidos cuando los detalles, técnicos, simbólicos o decorativos empiezan a ser desgranados.

Una de nuestros mayores privilegios como guías ha sido ir viéndola crecer. No igual que se ve crecer a un hijo, pero si como se puede ver crecer al hijo de un amigo.

En 1997 cuando empezamos a guiar en Barcelona, teníamos casi que convencer a nuestros clientes de que entraran a visitar el interior. Donde había NADA. Los operarios trabajaban entre las bases de las columnas y los días de lluvia había que visitar con el paraguas abierto porque no había techo. En la formaciones que los arquitectos de la Sagrada Familia nos impartían hablaban de acabarla hacia el 2050, y ninguno de los presentes nos lo acabábamos de creer.

Hacia el 2026

Cuenta atrás en la Sagrada FamiliaA partir del 2002 las obras se activaron gracias a las nuevas tecnologías que ayudaron a descifrar las mágicas maquetas que Gaudí había ido construyendo a lo largo de su vida. Y en el 2008, las bóvedas estaban cerradas.

Tras la visita del Papa Benedicto XVI y la ceremonia de dedicación que fue retransmitida por televisión las visitas se multiplicaron. Ahora es casi impensable venir a Barcelona y  no visitar la Sagrada Familia.

Y nosotros seguimos, orgullosos, enseñándola día tras día, descubriendo nuevos detalles, emocionándonos con su luz y viéndola crecer, ahora ya convencidos de que si todo sigue igual, en pocos años, el sueño de Gaudí se habrá cumplido.

Anímate a visitar la Sagrada Familia, porque no te arrepentirás

Si vienes a Barcelona y quieres que te acompañemos en la visita de la Sagrada Familia, no dudes en consultarnos. Nuestro tour Sagrada Familia y Eixample está pensado para que aproveches tu tiempo en la Basílica, y que no tengas que preocuparte de nada. Nosotros gestionaremos las entradas (sujetas a la disponibilidad) para el día y horario que te interese.

Y si vives en Barcelona y todavía no la has visitado, o hace mucho tiempo que no lo haces, ¿a qué estas esperando? Millones de personas de todo el mundo lo han hecho, ¿y tu aún no?

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