Navidad en Barcelona

Se acerca diciembre y tal vez estás pensando en una escapada de 2 o 3 días que te ayude a romper la rutina invernal. O quizás estás preparando tus vacaciones de Navidad y tienes previsto un tour por varias ciudades.

Sea de una forma u otra, Barcelona es un destino perfecto para una visita rápida. Aunque los días sean más cortos y fríos, Barcelona es, durante los meses de invierno, una ciudad tranquila donde podrás encontrar lo mismo que en temporada alta, pero sin tanta masificación. Lo mismo, pero también otras cosas.

Cómo se prepara la Navidad en Barcelona

Si quieres saber cuáles son los lugares imprescindibles que no puedes perderte durante tu visita a Barcelona, clica en el enlace y te contaremos qué visitar si dispones de poco tiempo.

Y si quieres combinar tus visitas con el espíritu navideño, sigue leyendo.

Luces de Navidad

Hace ya unos cuantos días que las luces de Navidad están colocadas en las calles principales del centro de Barcelona, a la espera del inicio oficial de la campaña de Navidad, prevista para el próximo 28 de noviembre, el Black Friday, que hemos adoptado de la cultura navideña anglosajona.

Iluminaciones de Navidad preparadas en el Paseo de Gracia
Iluminaciones de Navidad preparadas en el Paseo de Gracia

Desde las 17’30 de la tarde, cuando empieza a oscurecer en Barcelona, y hasta las 12’00 de la noche, la ciudad se iluminará todos los días para recordarnos que la Navidad se acerca y para abrirnos las ganas de salir a la calle a pesar del frío, y de comprar. Sobre todo, de comprar.

Así que si vas a estar en Barcelona en esta época, tienes que prever unas horas para shopping, o cuanto menos para pasear por las áreas comerciales de la ciudad.

Encontrarás el comercio abierto casi todos los días. A diferencia del resto del año en que las tiendas cierran el domingo, durante el mes de diciembre las tiendas abren casi todos los festivos. Todos los domingos del mes y el día 6, festivo en España, las persianas de los establecimientos estarán abiertas. Sólo el día 25, día de Navidad, y el día 26, San Esteban, las tiendas estarán cerradas. Si vienes en enero, los dos primeros domingos encontrarás también las tiendas dispuestas a atenderte: el primero, el día 5, víspera de la festividad de Reyes y el siguiente, el día 12, por ser el primero del periodo de las rebajas de invierno.

Comprar podrás comprar de todo, como siempre. Pero si quieres encontrar productos más locales, made in Barcelona no te olvides de recorrer las callejuelas del Borne, donde encontrarás un montón de tiendas de artesanía y productos de diseño local.

Mercados de Navidad

Pero claro está que los protagonistas de los viajes en esta época del año son los mercadillos navideños.

El más famoso de los que se celebran en Barcelona es la Fira de Santa Llúcia, el mercadillo de Santa Lucía, el más antiguo de los que se pueden encontrar en la ciudad. Antiguamente se inauguraba el día 13 de diciembre, el día de Santa Lucía, pero poco a poco también ha ido avanzando fechas y este año abre puertas también el mismo 29 de noviembre. Hasta el 23 de diciembre, sus puestecillos ofrecen todo tipo de decoraciones para que el espíritu navideño llegue a todos los rincones. Todo tipo de artesanía, belenes, musgo y figuritas para decorarlos, árboles de navidad, cintas, papasnoel, luces, cintas, centros de mesa, ramilletes de la suerte y como no, los grandes protagonistas de la decoración navideña en Catalunya: los troncos de madera que los niños apalean para conseguir regalos, el tió y la figura más representativa de los belenes catalanes, el caganer.

Tió de Navidad
Los mercados navideños se llenan de troncos mágicos, llamados Tió, preparados para que los niños consigan sus regalos.

También frente a la Sagrada Familia se celebra una Fira de Nadal, aunque de dimensiones más reducidas. Y la tercera feria más tradicional es la llamada Fira de Reis. A diferencia de las dos anteriores se prolonga hasta el día 5 de enero y es la preferida de los niños de Barcelona que acuden en busca de inspiración para escribir la carta con los regalos que les gustaría recibir de los Reyes Magos.

Este 2019, además, una nueva feria de Navidad se incorpora a esta oferta. Para conmemorar el 150 aniversario del Puerto de Barcelona, a partir del día 5 de diciembre y durante un mes, una nueva feria se celebrará a los pies del Monumento a Cristóbal Colon. Junto a los tradicionales puestos similares a los de los demás mercados, habrá puestos de comida, un belén sobre el mar y un gran árbol de Navidad iluminado con LEDs. Además, la antigua sede de la Autoridad Portuaria, se iluminará con un espectáculo de luces navideñas.

Ruta de los Belenes

Un belén sobre el mar, junto a la Rambla del Mar, en el acceso al Maremagnum. Esta será la novedad en la que podríamos llamar la Ruta de los Belenes que se puede seguir por Ciutat Vella, la parte antigua de Barcelona. Y es que esa es otra de las tradiciones que las familias locales repiten de generación en generación durante las semanas anteriores al día de Navidad.

Empieza por el del claustro de la Catedral de Barcelona, el más clásico de todos ellos. La ruta continúa por espacios cercanos que también se decoran con otras representaciones del portal, a menudo con montajes preparados por la Associació de Pesebristes de Barcelona. Encontrareis ejemplos en el patio del Museo Marès, en la Basílica de la Mercè, o en la propia sede de la Asociación, en la calle del Lledó.

El pesebre del claustro de la Catedral de Barcelona es uno de los más visitados del Barrio Gótico (Fotografía de Jordiferrer – Own work, CC BY-SA 4.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=39908822)

Visitadas estas representaciones tradicionales, no puedes faltar a la cita con el Pesebre de la Plaza de Sant Jaume. Cada año se expone aquí el Pesebre oficial que prepara el Ayuntamiento de Barcelona. Con los protagonistas habituales, el montaje suele ser cada año distinto, alternativo y a veces polémico, pero eso sí, imprescindible también en el paseo por los pesebres de Barcelona. Y, para terminar, acércate a las Ramblas. Allí, en la iglesia de Belén, la misma Asociación organiza, desde hace casi 100 años, una exposición de belenes de pequeñas dimensiones que no puedes perderte.

Una parada para reponer fuerzas

Suponemos que con todo esto que te estamos contando, tendrás ganas de recargar baterías. En esa especie de ritual navideño que te estamos proponiendo, tienes varias opciones para reponer fuerzas. Una de ellas, es comerte un buen chocolate caliente. Puedes acompañarlo con churros o con una ensaimada, como prefieras, en una de las granjas-chocolaterías de la Calle Petritxol. Esta calle, cercana a las Ramblas, está marcada el ADN de todo barcelonés, ya que es parada obligada de una tarde de paseo navideño. Si no quieres sobrecargarte de calorías, cruzando la Rambla y por detrás de la Iglesia de Belén encontrarás la famosa Granja Viader. Fue allí donde se inventó el Cacaolat, un batido de chocolate que te hará sentir como un niño.

Y ya que estamos hablando de reponer fuerzas con algo dulce, aprovecha también para entrar en alguna pastelería y comprar turrón artesano. De Jijona o blando, de Alicante o duro, de crema quemada, o de sabores algo menos tradicionales, como el coco, la trufa, el chocolate con almendras. Variedades tienes un montón. Puedes llevártelo de recuerdo, para regalar. O puedes comértelo y recordarlo, para explicar. Como tu prefieras.

Surtido de turrones artesanales
Surtido de turrones artesanales

Tradiciones religiosas de la Navidad

Aunque no seas especialmente religioso, si tu visita coincide con el día de Navidad quizás quieras asistir a la Misa del Gallo, la misa que conmemora el nacimiento de Jesús. En algunas parroquias, por la falta de feligreses, la hora de esa misa se ha avanzado a media tarde, e incluso le han cambiado el nombre. Ahora le llaman la Misa del Pollito.

Nosotros te proponemos que asistas a una de las iglesias del centro de la ciudad, para poder admirar una magnífica arquitectura gótica en plena celebración litúrgica. La Misa del Gallo se celebra en la Catedral de la Santa Creu, en Santa María del Mar, en Santa María del Pi y en otras iglesias de la ciudad. En algunas de ellas, se celebra después de la interpretación del Cant de la Sibil.la. Esta es una tradición muy antigua que se ha ido recuperando en los últimos años.

El canto recuerda el anuncio del nacimiento de Jesús hecho por la sibila de Eritrea. Representado en Catalunya desde el siglo XIII y hasta el siglo XVI, a partir de entonces sólo se conservó en Mallorca. En el año 2010 la UNESCO lo declaró Patrimonio Inmaterial de la Humanidad, y con la recuperación en muchas iglesias barcelonesas, ha pasado a formar parte de los rituales más típicos de la Navidad.

Comida de Navidad

Y claro, si estas en Barcelona durante la Nochebuena, es probable que estés también el día de Navidad

Quizás te preguntes cómo celebramos esos días. Y la respuesta es sencilla. Comiendo. Ya sabes que, en general, en España se come bien, y que existe una gran variedad gastronómica, normalmente condicionada por el clima. Ya puedes suponer pues, que la Navidad no podía ser una excepción.

Delicioso plato de escudella con galets, el plato que no puede faltar el día de Navidad.

Una comida tradicional del día de Navidad empieza en Catalunya con un plato de sopa. Pero, ojo, no de una sopa cualquiera. A esta sopa se le llama escudella. La preparación comienza la tarde antes. En la olla van cociendo los ingredientes que harán que el caldo resultante casi se pueda cortar con cuchillo. Gallina, pollo, ternera, pies de cerdo, butifarra negra (una especie de morcilla) hervirán durante unas cuantas horas, junto con una buena cantidad de garbanzos, esperando la compañía de algunas verduras (patatas, zanahorias, col, apio, nabo, chirivía, entre otras). Con el caldo obtenido, al día siguiente, se cuece la pasta típica de ese día, los galets, una pasta con forma de codillo, que es la propia del día. Lo suyo sería que el tamaño de los galets fuese suficientemente grande como para poderlos rellenar con algunas de las carnes que se habrán cocido el día antes.

Terminado ese primer plato, el segundo es evidente. La carn d’olla, es decir, todas esas carnes, legumbres y verduras que han servido para conseguir el caldo de la sopa. Seguramente que con lo que has leído hasta ahora ya estás saciado. Pero… queda el segundo plato, la carne. Si todo va bien, será un plato ligero, pollo relleno con ciruelas pasas y piñones. Si no, cualquier carne o pescado que puedas imaginar, cocinado a la cazuela o al horno.

Y ya para terminar, los postres. Porque donde se ha visto terminar un almuerzo sin postre: turrones, mazapanes, polvorones, neulas (que es como llamamos aquí a los barquillos). Y regado todo con cava.

Y comida de San Esteban

¿Qué tal? ¿Te levantarás de la mesa? Cuando lo consigas, sal a pasear. Porque la fiesta no termina aquí. El día siguiente, 26 de diciembre, es también festivo en Catalunya. Así que, de nuevo, hay que comer. Y no se trata de comer cualquier cosa. El plato nacional de ese día son los canelones. ¿Te atreves a imaginar cómo los preparamos? Léete si quieres este blog y seguro que te relames la boca.

Si ya lo tienes claro, no lo pienses más. Escápate a Barcelona y si quieres aprovechar todavía más tu tiempo en la ciudad, dale un vistazo a las visitas que podemos ofrecerte y contacta con nosotros. Nos encantará acompañarte durante tu estancia.

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