La verbena de San Juan

La noche más mágica del verano

La noche del 23 de junio tiene lugar una de las celebraciones más populares de Cataluña, la Revetlla de Sant Joan. Todos los pueblos y ciudades de Cataluña celebran la verbena de San Juan y aunque no todos lo hacen de igual manera, los protagonistas son los mismos: el fuego, el ruido de los petardos, la coca y el cava. Pero no te asustes, esa coca es deliciosa y la pueden comer desde los niños a los ancianos. Sigue leyendo y te lo contamos todo.

¿Qué es la verbena de San Juan?

La verbena de San Juan es una fiesta de origen pagano que celebraba el solsticio de verano. La Iglesia Católica la adaptó a su calendario festivo haciéndola coincidir con la celebración del nacimiento de San Juan Bautista.

San Juan Bautista es uno de los únicos santos de los que se celebra su nacimiento. En la mayoría de los casos, las fiestas de los santos coinciden con sus fechas de fallecimiento. Pero, ¿cómo saber el día en que nació San Juan Bautista? Fácil!! Los textos bíblicos explican que nació 6 meses antes que Jesus. Asi que… 25 diciembre > 24 de junio. No falla. Aquí decimos que són faves contades. Hay un par de días de diferencia con el solsticio de verano pero, vamos, casi ni se nota.

¿Porqué se celebra?

En muchas culturas, durante la noche más corta del año se encendían hogueras que además de purificar y hacer huir a los malos espíritus, también servían para dar fuerza al sol, que a partir de ese momento empieza a perder intensidad, ya que la noche empieza a ser más larga partir de esos días. Algunos incluso creían que el sol empezaba a morir.

¿Desde cuando se celebra?

Seguramente sea esta fiesta una de las de más tradición, aunque la documentación que nos habla de ella es relativamente reciente. Así, sabemos que en Barcelona ya se celebraba en el siglo XII, y que en el siglo XVIII se prohibió encender hogueras dentro de la ciudad amurallada para evitar la propagación de las llamas.

¿Cómo se celebra?

Si hay algo que identifica a la celebración de la verbena de San Juan en Cataluña es el fuego y el ruido. Las familias y amigos se reúnen en las terrazas, calles y plazas engalanadas para comer y beber todos juntos, porque cualquier fiesta es una buena oportunidad para reunirse alrededor de una mesa.

En las plazas de muchos barrios, pueblos y ciudades se encienden hogueras que se alimentan de muebles y otros trastos viejos. En las poblaciones de costa, las hogueras se suelen hacer en la arena de la playa, ya que además del fuego purificador, también el agua del mar y las primeras luces del amanecer purifican y ahuyentan los malos espíritus.

Por si esto fuera poco, las bengalas, y los petardos de todos los tamaños y tipos, desde bombetas a fuegos de artificio, pasando por cohetes silbadores, truenos y fuentes, llenan el cielo de estruendos que para asustar, más si cabe, a los malos espíritus.

Y ¿qué comemos?

Claro, porque como en todas las fiestas tradicionales, también para San Juan tenemos algo especial para comer. Comemos COCA DE SANT JOAN. Tranquilo, que ahora mismo te contamos que es eso. Pero primero, échale un vistazo. Tiene buena pinta, verdad?

Coca de frutas confitadas para San Juan

COCA es una palabra que deriva del holandés antiguo y que significa PASTEL. De la misma raíz, KOK, deriva el inglés CAKE o el alemán KUCHEN. El origen de la COCA en Cataluña está en el aprovechamiento del pan que no se había hinchado. Las amas de casa la estiraban y la utilizaban como base para pasteles salados o dulces.

La coca de frutas confitadas es la más típica de las cocas de San Juan, pero también se come coca de chicharrones (coca de llardons, en catalán) o cocas de recapte (que son las saladas, normalmente con verduras asadas, queso fresco, anchoas, etc.), vamos todo delicioso. Estas COCAS eran en origen redondas y con un agujero en el centro, como si fueran un sol. Alguien debió pensar que eran demasiado «paganas» y empezaron a hacerse rectangulares.
Y para acompañar la coca, CAVA, como no. Y luego, a bailar, cantar y tirar petardos, hasta que se haga de día, o hasta que el cuerpo aguante.

Otras maneras de celebrar San Juan

En algunos pueblos del Pirineo, y no solo en Cataluña, sino también en Andorra, en Aragón o en el sur de Francia, la noche de San Juan se celebra con EL DESCENSO DE LAS FALLAS.

El nombre de FALLA deriva del latín «Fácula» que significa antorcha.

Se queman FALLAS desde mediados de junio hasta finales de julio, coincidiendo con las fiestas mayores de los pueblos, pero el día central es la noche de San Juan. Las fallas de Isil, Boí y el Pont de Suert se celebran esa noche.

Unas semanas antes de la celebración, los mozos del pueblo suben al monte y cortan un tronco de aproximadamente 1 metro y medio. Una vez preparado lo dejan secando en la montaña. Llegada la víspera del día en cuestión, suben a lo alto de una montaña, el FARO, donde encienden una primera hoguera con la que después prenden las antorchas. A la señal de salida, bajan corriendo por un sendero con las fallas encendidas hasta llegar a la plaza del pueblo donde acaban de quemar en una gran hoguera mientras empieza el baile que dura hasta el amanecer.

Desde el año 2015, las Fallas del Pirineo están declaradas Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.

Unas 30.000 hogueras se encienden cada año con fuego del Canigó

¿Sabías que las hogueras en Cataluña se encienden con una llama que llega el mismo día 23 desde la cima del Canigó?. El Canigó es una montaña mítica del Pirineo oriental. Se sitúa en territorio francés, pero hasta el s. XVII formaba parte de Cataluña. Y a finales del siglo XIX inspiró uno de los poemas épicos más importantes de la literatura catalana, escrito por Mosén Jacinto Verdaguer. (Un día os hablaremos de él).

Esta tradición empezó en los años 50/60. El día 22 de junio por la noche, un grupo de voluntarios sube al Canigó con la llama, que se conserva encendida todo el año en el Museo de la Casa Pairal de Perpignan. En lo alto de la montaña, se enciende una nueva hoguera con la que se renueva el fuego y desde allí se empieza a repartir por todo el territorio. Gracias a un complejo sistema de voluntarios que la transportan a través de una cadena de centros de reparto y de relevo, se hacer llegar a toda Cataluña y algunos puntos de Aragón y de Valencia.

Este 2020 la celebración de la verbena de San Juan será un poquito diferente, pero estamos seguros que será una magnífica ocasión para que familias y amigos se reencuentren tras el confinamiento.

A todos, ¡¡¡feliz verbena!!!

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